Hablemos del problema
El trabajo que mejor hago empieza como una queja, no como un ticket — esa tarea de última milla que nunca recibe presupuesto pero que en silencio le cuesta horas a tu equipo cada semana. Cuéntame cuál es en tu caso. Si puedo ayudar, te diré cómo lo abordaría. Si no puedo, también te lo diré y te señalaré un lugar mejor.
Suele encajar bien cuando
- Hay una herramienta interna o un traspaso manual para el que la gente ya construyó un apaño en silencio.
- El trabajo es real pero lo bastante pequeño como para terminarlo — semanas, no un contrato abierto.
- Quieres que te entreguen el razonamiento y las especificaciones, no solo un repositorio que no puedes cambiar.
Dónde encontrarme
Leo todo y respondo en un plazo de dos días hábiles.
Qué pasa después
Una llamada corta
Treinta minutos sobre el problema en sí — qué cuesta, a quién afecta y qué tendría que lograr una solución para que valga la pena.
Una especificación escrita, antes de cualquier código
Requisitos, diseño y una lista de tareas que apruebas. Nada se construye a partir de una conversación que ninguno de los dos puede volver a leer.
Entregado y verificado en staging
Implementación contra esa lista de tareas, comprobada en un entorno de vista previa y publicada de forma deliberada — nunca por accidente.
Si prefieres ver el ciclo completo antes de escribir, recorre cómo entrego software.